EDITORIAL


En
promedio, un 35% de la basura producida en la ciudad cada día se queda en las
calles.
Con tapabocas, guantes y bolsas en
las manos, jóvenes limpiarán las calles de Bogotá este próximo 8 de febrero.
Durante cinco horas, universitarios planean una recolección masiva de basuras
en 12 puntos críticos de la ciudad.El reto de la iniciativa, que tiene por nombre 7000xBogotá, es precisamente que siete mil ciudadanos asistan a los puntos de encuentro de sus localidades y ayuden a limpiar las aceras de la capital.
A diario en Bogotá, en promedio, se producen cerca de 6.500 toneladas de basura, de las cuales un 35% se queda en las calles, según informes de la Alcaldía Mayor de Bogotá.
Lina María Beltrán, líder de la iniciativa y parte del grupo internacional estudiantil AIESEC, considera que Bogotá es una ciudad que le falta unión y conciencia cívica. “Más allá del aspecto ambiental, creemos que este proyecto puede movilizar a la unión para que la ciudad pueda tener un aspecto distinto”, opina.
En agosto de 2013 realizaron la primera recolección de basuras en Bogotá, donde 1.700 personas participaron. Aunque no hubo un cálculo de la cantidad de toneladas recogidas, este año sí se espera hacer el conteo de basuras al final de la jornada, gracias a una alianza con la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP).
Movilización internacional
7000xBogotá hace parte de la movilización internacional ‘Let’s do it’, que inició en 2008 en Estonia, donde 50.000 personas limpiaron esta ciudad europea.
En seis años, se han realizado estas actividades de recolección en 110 ciudades de los cinco continentes con la participación de más de 8 millones de voluntarios.
Además de los miembros de AIESEC, que son los encargados del evento en su versión colombiana, un grupo de 10 extranjeros lleva dos meses en el país en la planeación de esta actividad.
Para Celeste López, estudiante argentina de Comunicación Social-Periodismo, este proyecto es interesante porque, aunque parte de unas instrucciones del organizador internacional ‘Let’s do it’, en cada ciudad es una experiencia diferente. “No es lo mismo hacer una recolección de basuras en Buenos Aires que en Estonia o en Bogotá”, afirma.
Ser uno de los 7000
Para participar del evento, el grupo organizador ofrece una inscripción en línea a través de su sitio web http://letsdoitcolombia.wordpress.com/. El sábado 8 de febrero los participantes se reunirán a las 8 de la mañana en los puntos de encuentro, allí recibirán una capacitación sobre cómo debe ser la recolección de basuras y posteriormente se hará un evento de cierre para el cálculo de los residuos recogidos.
Estos son los puntos de encuentros por localidad:
Santa Fe
Plaza de San Victorino (calle 13 con carrera 14 ) Parque Nacional (calle 36 con carrera 7)
Candelaria
Plaza Bolívar (carrera 7 con calle 10) Iglesia Egipto (carrera 4-E No. 10-02) Aguas (calle 19 con carrera 3)
Los Mártires
San Andresito de San José (carrera 22 con calle 10) Paloquemao (Av. 19 No. 25-04)
Chapinero
Iglesia de Lourdes (calle 63 A No. 10-09) Carulla 85 (calle 85 No. 9-87) Calle 72 con Caracas
Usaquén
Unicentro (Calle 127 no. 15) Portal Norte Estación (Transmilenio Portal Norte)
Kennedy
Plazoleta Biblioteca del Tintal (Av. Ciudad de Cali No. 6-C 09) Plaza de las Américas
Tunjuelito
Venecia (diagonal 46-A sur No. 50-93, frente a Jennos Pizza) Parque de El Tunal (dentro del parque, en la calle 48B sur No. 22-A 70)
San Cristóbal
Plaza de Mercado 20 de Julio (carrera 6 # 24 - 60 Sur)
Engativá
Las Ferias calle 68 (CAI de Las Ferias, avenida calle 72 carrera 69K)
Fontibón
Salitre Plaza (Carrera 68 B no. 24-39)
Suba
Entrada Humedal Juan Amarillo (humedal, por la entrada de la Ciudad de Cali) CAI La Gaitana, zona comercial (calle 139 con carrera 118)
Bosa
Portal de las Américas (Estación Transmilenio Portal Américas) CAI Roma (carrera 80 con calle 56 sur)
Usme
Zona comercial Santa Librada (Antiguo CAI Yomasa, avenida Caracas, zona comercial).
NOTICIA:
Contaminación en Bogotá: val mal y puede ir peor
Los
pesimistas creen que en 30 años la capital será como una gran nube de humo y
congestión de carros, pero varios expertos creen que hay ideas novedosas para
ser más optimistas. Volver al trolebús y trabajar más desde la casa pueden
hacer parte del futuro.
Bogotá está
entre las cuarenta ciudades más contaminadas del mundo. Si no se toman medidas
urgentes y no se piensa en formas novedosas para mejorar la movilidad, el
futuro de la ciudad y la salud de los bogotanos puede estar en riesgo.
La contaminación es en parte producto del alto consumo de energía, y más si este se hace de manera ineficiente. Cómo en todas las grandes ciudades del mundo y polos industriales, a más consumo más desechos y más contaminación.
Bogotá (y sus áreas circundantes en Cundinamarca), por ejemplo, consumen el 24 por ciento del total de la energía que consume Colombia. También, y por lo mismo, es la ciudad más contaminada del país y la tercera de América Latina. Fontibón, Puente Aranda y Kennedy, son las zonas más contaminadas.
Bogotá no es un bicho raro. Lo mismo pasa, por ejemplo, en Londres, una ciudad industrializada, donde el impacto ambiental de las emisiones de gases es el doble de lo que produce todo el Reino Unido. Allá el 44 por ciento de las emisiones es producto del uso de energía en las casas (calefacción, iluminación, etc.), mientras que el transporte produce menos de la mitad con un 21 por ciento.
Sin embargo, en Bogotá el panorama es totalmente inverso. Las fuentes móviles como carros, buses y motos generan el 60 por ciento de la contaminación del aire. El otro 40 por ciento lo generan las fuentes fijas, como fábricas, chimeneas, etc., según datos de la Secretaría de Ambiente de Bogotá.
Los altos índices de contaminación de la ciudad por carros y buses se debe básicamente a cuatro factores: la mala calidad del diesel, el mal estado de los motores, la falta de cumplimiento de las metas de chatarrización y la congestión, dice el Distrito.
Por eso expertos nacionales y internacionales se reunieron el pasado miércoles en el foro "Bogotá 2038" para pensar en alternativas que hagan de la capital una ciudad sostenible. El foro fue organizado por la revista Semana y Dinero y contó con la presencia de más de 600 participantes.
“En febrero de este año el Alcalde suscribió un pacto con Ecopetrol para reducir las partículas tóxicas en la gasolina que se vende en la ciudad y con eso esperamos reducir la contaminación”, dijo Juan Antonio Nieto, Secretario de Ambiente de Bogotá quien participó en el panel sobre energía y aire. Nieto reconoció que el índice de contaminación del aire de Bogotá está por encima de lo que es saludable según la norma ambiental.
“Los buses, busetas y colectivos son de lejos el medio que más contamina aunque muevan un mayor número de pasajeros”, dijo José Antonio Vargas Lleras, presidente de Codensa y quien ha hecho estudios sobre el uso de energía eléctrica para el transporte público y privado.
Según datos del Distrito compilados en el estudio de Codensa, en Bogotá hay alrededor de 600.000 vehículos particulares con una edad promedio de 14 años y 18.000 buses con un promedio de 12 años.
“Si calculamos que en 2038 va a haber tres veces más vehículos, ¿Cúal va a ser la situación de la ciudad, si se contamina igual y las vías siguen siendo las mismas?”, se preguntó Vargas Lleras
En cuanto a chatarrización, la administración distrital todavía tiene una gran deuda con los bogotanos. Mientras en 2007 se chatarrizaron 2.523 buses y busetas viejos, hasta julio de 2008, apenas habían sido chatarrizados 744 vehículos. En promedio, entre 2001 y 2007, la ciudad chatarrizaba 1.763 vehiculos cada año.
Ante este oscuro panorama de la movilidad y la contaminación ambiental en la ciudad ¿qué opciones hay para que la Bogotá del 2038 sea más limpia y menos congestionada?
Una de las alternativas para mejorar en movilidad y reducir la contaminación también es el rediseño urbano de las ciudades. A diferencia de los modelos que separan las zonas residenciales de las zonas donde se trabaja, integrar ambas reduce las distancias de movilización de las personas. De esta manera es más factible que la gente camine a sus trabajos o use la bicicleta.
“Esto es algo que esta sucediendo ahora en Estados Unidos donde antes el modelo eran las ciudades explayadas donde había que usar el carro manejar 100 millas para ir de la casa al trabajo”, dijo a Semana.com Edgar Blanco, director para América Latina del Centro para el Transporte y la Logística del Massachusetts Institute of Technology en Estados Unidos y quiene estuvo en Bogotá para participar en el foro.
Blanco se refirió también a otro tipo de medidas novedosas y con un efecto inmediato. Por ejemplo que las empresas u oficinas públicas dicten que la gente trabaje un día a la semana desde sus casas. Según Blanco esto tiene un impacto positivo no sólo sobre la contaminación y la congestión, sino también sobre la productividad de los empleados y las empresas.
Para José Antonio Vargas Lleras una de las alternativas es la evolución hacia medios de transporte eléctricos.
“Colombia tiene un gran potencial de energía eléctrica gracias a su gran capacidad de agua para hidroeléctricas y por eso creo que es la solución más evidente”, dijo Vargas Lleras y recordó que hace 20 años la ciudad tenía un sistema de Trolebuses movidos por electricidad. Según Vargas Lleras, este tipo de transporte público consume menos energía por kilómetros recorrido, contamina menos y dura más que los vehículos de gasolina.
Otra de las alternativas es la utilización del gas natural como combustible para el transporte. Hoy en día se calcula que en Bogotá hay 83.000 carros convertidos a gas, que corresponden a un 30 por ciento del total del país (cerca de 235.000 carros a gas). En toda la ciudad hay 110 estaciones que prestan el servicio.
Sin embargo las fuentes alternativas de energía como estas, u otras como la solar o la eólica (producida por el viento) son incipientes, necesitan apoyos gubernamentales y encierran otras dificultades.
“Las energías alternativas sólo son viables si reciben subsidios del Estado y hasta ahora sólo hay declaraciones de buena voluntad del Ministerio de Vivienda y Medio Ambiente pero ningún compromiso por parte del de Hacienda, que es el que en realidad decide”, dijo Astrid Mártinez Ortiz, presidenta de la Empresa de Energía de Bogotá, otra de las panelistas.
“Uno de los retos tecnológicos más importantes hoy para las ciudades es como almacenar la energía de fuentes alternativas, pues fuentes como el viento o el sol son oscilantes y se necesita tener acceso a la energía de forma constante”, dijo Blanco.
Bogotá en 2038 parece una fecha lejana. Pero más vale empezar a pensar en la ciudad pronto si queremos evitarnos treinta años de tos y trancón.
ENTREVISTA:La contaminación es en parte producto del alto consumo de energía, y más si este se hace de manera ineficiente. Cómo en todas las grandes ciudades del mundo y polos industriales, a más consumo más desechos y más contaminación.
Bogotá (y sus áreas circundantes en Cundinamarca), por ejemplo, consumen el 24 por ciento del total de la energía que consume Colombia. También, y por lo mismo, es la ciudad más contaminada del país y la tercera de América Latina. Fontibón, Puente Aranda y Kennedy, son las zonas más contaminadas.
Bogotá no es un bicho raro. Lo mismo pasa, por ejemplo, en Londres, una ciudad industrializada, donde el impacto ambiental de las emisiones de gases es el doble de lo que produce todo el Reino Unido. Allá el 44 por ciento de las emisiones es producto del uso de energía en las casas (calefacción, iluminación, etc.), mientras que el transporte produce menos de la mitad con un 21 por ciento.
Sin embargo, en Bogotá el panorama es totalmente inverso. Las fuentes móviles como carros, buses y motos generan el 60 por ciento de la contaminación del aire. El otro 40 por ciento lo generan las fuentes fijas, como fábricas, chimeneas, etc., según datos de la Secretaría de Ambiente de Bogotá.
Los altos índices de contaminación de la ciudad por carros y buses se debe básicamente a cuatro factores: la mala calidad del diesel, el mal estado de los motores, la falta de cumplimiento de las metas de chatarrización y la congestión, dice el Distrito.
Por eso expertos nacionales y internacionales se reunieron el pasado miércoles en el foro "Bogotá 2038" para pensar en alternativas que hagan de la capital una ciudad sostenible. El foro fue organizado por la revista Semana y Dinero y contó con la presencia de más de 600 participantes.
“En febrero de este año el Alcalde suscribió un pacto con Ecopetrol para reducir las partículas tóxicas en la gasolina que se vende en la ciudad y con eso esperamos reducir la contaminación”, dijo Juan Antonio Nieto, Secretario de Ambiente de Bogotá quien participó en el panel sobre energía y aire. Nieto reconoció que el índice de contaminación del aire de Bogotá está por encima de lo que es saludable según la norma ambiental.
“Los buses, busetas y colectivos son de lejos el medio que más contamina aunque muevan un mayor número de pasajeros”, dijo José Antonio Vargas Lleras, presidente de Codensa y quien ha hecho estudios sobre el uso de energía eléctrica para el transporte público y privado.
Según datos del Distrito compilados en el estudio de Codensa, en Bogotá hay alrededor de 600.000 vehículos particulares con una edad promedio de 14 años y 18.000 buses con un promedio de 12 años.
“Si calculamos que en 2038 va a haber tres veces más vehículos, ¿Cúal va a ser la situación de la ciudad, si se contamina igual y las vías siguen siendo las mismas?”, se preguntó Vargas Lleras
En cuanto a chatarrización, la administración distrital todavía tiene una gran deuda con los bogotanos. Mientras en 2007 se chatarrizaron 2.523 buses y busetas viejos, hasta julio de 2008, apenas habían sido chatarrizados 744 vehículos. En promedio, entre 2001 y 2007, la ciudad chatarrizaba 1.763 vehiculos cada año.
Ante este oscuro panorama de la movilidad y la contaminación ambiental en la ciudad ¿qué opciones hay para que la Bogotá del 2038 sea más limpia y menos congestionada?
Una de las alternativas para mejorar en movilidad y reducir la contaminación también es el rediseño urbano de las ciudades. A diferencia de los modelos que separan las zonas residenciales de las zonas donde se trabaja, integrar ambas reduce las distancias de movilización de las personas. De esta manera es más factible que la gente camine a sus trabajos o use la bicicleta.
“Esto es algo que esta sucediendo ahora en Estados Unidos donde antes el modelo eran las ciudades explayadas donde había que usar el carro manejar 100 millas para ir de la casa al trabajo”, dijo a Semana.com Edgar Blanco, director para América Latina del Centro para el Transporte y la Logística del Massachusetts Institute of Technology en Estados Unidos y quiene estuvo en Bogotá para participar en el foro.
Blanco se refirió también a otro tipo de medidas novedosas y con un efecto inmediato. Por ejemplo que las empresas u oficinas públicas dicten que la gente trabaje un día a la semana desde sus casas. Según Blanco esto tiene un impacto positivo no sólo sobre la contaminación y la congestión, sino también sobre la productividad de los empleados y las empresas.
Para José Antonio Vargas Lleras una de las alternativas es la evolución hacia medios de transporte eléctricos.
“Colombia tiene un gran potencial de energía eléctrica gracias a su gran capacidad de agua para hidroeléctricas y por eso creo que es la solución más evidente”, dijo Vargas Lleras y recordó que hace 20 años la ciudad tenía un sistema de Trolebuses movidos por electricidad. Según Vargas Lleras, este tipo de transporte público consume menos energía por kilómetros recorrido, contamina menos y dura más que los vehículos de gasolina.
Otra de las alternativas es la utilización del gas natural como combustible para el transporte. Hoy en día se calcula que en Bogotá hay 83.000 carros convertidos a gas, que corresponden a un 30 por ciento del total del país (cerca de 235.000 carros a gas). En toda la ciudad hay 110 estaciones que prestan el servicio.
Sin embargo las fuentes alternativas de energía como estas, u otras como la solar o la eólica (producida por el viento) son incipientes, necesitan apoyos gubernamentales y encierran otras dificultades.
“Las energías alternativas sólo son viables si reciben subsidios del Estado y hasta ahora sólo hay declaraciones de buena voluntad del Ministerio de Vivienda y Medio Ambiente pero ningún compromiso por parte del de Hacienda, que es el que en realidad decide”, dijo Astrid Mártinez Ortiz, presidenta de la Empresa de Energía de Bogotá, otra de las panelistas.
“Uno de los retos tecnológicos más importantes hoy para las ciudades es como almacenar la energía de fuentes alternativas, pues fuentes como el viento o el sol son oscilantes y se necesita tener acceso a la energía de forma constante”, dijo Blanco.
Bogotá en 2038 parece una fecha lejana. Pero más vale empezar a pensar en la ciudad pronto si queremos evitarnos treinta años de tos y trancón.
Los peligros de respirar un mal aire
El médico Ferran Ballester dice que contaminación puede
acortar en un año la expectativa de vida.
Ferran Ballester, epidemiólogo y
profesor de la Universidad de Valencia (España), es uno de los líderes de una
de las investigaciones más importantes del mundo, relacionada con las
consecuencias de la contaminación del aire en la salud humana. Esa pesquisa se llama
Proyecto Inma (Infancia y Medio Ambiente) y está midiendo el impacto de los
contaminantes durante el embarazo, en el inicio de la vida y en el desarrollo
infantil en siete regiones de España.
Ballester visitó a Bogotá para
participar en el Congreso Internacional de Calidad de Aire y Salud Pública, que
organiza anualmente la Universidad de La Salle, donde explicó que los
contaminantes en esos lugares de la península ibérica no son exclusivos; son
casi los mismos que enfrenta un país como Colombia. Por eso, los peligros a los
que se enfrenta esa población por respirar un mal aire son los mismos que debe
tolerar cualquier humano expuesto a un ambiente malsano.
Y aunque Ballester habla con calma,
pausado, como el sabio que es, lo que explica es inquietante y no es para
menospreciar.
¿Cuáles son los principales
tóxicos en el aire, según sus últimos estudios?
Los principales tóxicos ya no
provienen ni están necesariamente ligados con el PM10, del que tanto se habla y
que se refiere al polvo, cenizas, hollín o polen dispersos en la atmósfera.
Hemos detectado la peligrosidad de partículas aún más pequeñas, partículas
finas que pueden pasar directamente de los pulmones a la sangre, incrementar el
riesgo de infarto o, incluso, instalarse en el sistema nervioso central y dañar
el desarrollo neurológico de los niños.
¿Dónde están presentes
principalmente esas partículas finas?
En la arena o la tierra que surge,
por ejemplo, de construcciones. Pero también salen de la combustión de
combustibles fósiles, del dióxido de carbono que expulsan los vehículos con
motor diésel y antiguos. Y, finalmente, del humo del tabaco, de los aparatos de
gas, en las pinturas y disolventes, que exponen a la gente también a
contaminación con dióxido de nitrógeno.
¿Cuál es el efecto de esta clase
de contaminación en los niños?
Después de seguir a 4.000 mujeres
embarazadas y a sus familias expuestas a un aire contaminado –en 7 regiones y
durante 10 años– concluimos que esas gestantes daban a luz niños con menos peso
y se incrementaba el riesgo de que fueran prematuros. En los adultos, la
exposición a contaminación atmosférica podría representar una disminución de al
menos un año en la esperanza de vida.
¿Esto podría estar ocurriendo
en cualquier ciudad de Colombia, como Cali o Medellín, o hay alguna situación
en las regiones españolas analizadas que lo distinga como un problema aislado?
No, la situación de estas familias
analizadas la pueden estar viviendo los habitantes de cualquier parte del mundo
expuestos a contaminación atmosférica.
¿Hay otras consecuencias?
El mal aire también puede llevar a un
deficiente desarrollo neurológico de los niños en la primera infancia. No se
trata de asuntos graves; se relacionan con dificultades de aprendizaje o con
una reducción en el coeficiente intelectual.
¿Cuál podría ser la estrategia
de Colombia para reducir el impacto de esas partículas finas?
Cambiar procesos en la industria y
afinar el uso de combustibles más limpios. Crear avenidas anchas (las que hay
no tienen la capacidad de tener una buena ventilación), construir más parques y
prohibir la construcción de colegios en zonas aledañas a vías, por ejemplo.
¿Cómo analiza la evolución de
ciudades como Bogotá frente al reto de ser una ciudad limpia?
Me ha llamado la atención que la
gente camina poco, sigue usando el carro para muchas cosas. Y las ciclorrutas
no ayudan porque están construidas en medio del tráfico; no veo cuál podría ser
el beneficio de montar en bicicleta en medio del humo de los buses y los
carros.
Después de escucharlo, pienso
entonces que la incidencia de la famosa ‘lluvia ácida’, ese factor de
contaminación tan comentado, ya es menor o podría resultar un mito.
Bueno, no es un mito. Los tóxicos que
caen al suelo impulsados por la lluvia son una realidad palpable. Y esos
procesos demuestran que la contaminación no es local sino global.
¿Podría explicar esto último?
Me refiero a que la contaminación
puede viajar cientos de kilómetros e ir de una zona industrializada a una menos
desarrollada. La contaminación que produce un incendio en la Amazonia puede
llegar a Bogotá por situaciones climáticas. Son bien conocidas las partículas
de polvo del Sahara que se han encontrado en el Caribe y que afectan ciertos
organismos, como los corales. De ahí que el control de la contaminación no debe
ser un compromiso aislado.
¿Supongo entonces que la
incidencia del Sahara debe ser mucho más fuerte en España?
En España, por ejemplo, las Islas
Canarias reciben, durante una cuarta parte del mes, polvo del Sahara (desierto
que está a unos 100 kilómetros de allí) que representan partículas tóxicas en
una cantidad 10 veces mayor que las que se perciben en Bogotá, una de las
capitales más contaminadas.
¿Cuál es su análisis frente al
mercurio, presente en muchos alimentos?
Hemos encontrado, en niños, niveles
muy altos de contaminación con mercurio, por la ingesta de pescado, que lo
absorbe en ríos y océanos, a donde cae resultado de actividades productivas.
¿Cuáles pescados deben estar
anulados de cualquier dieta?
El tiburón y el pez espada, especies
que son grandes depredadores y viven muchos años, y por eso acumulan mucho
mercurio presente en el mar.
Pero para muchas comunidades
que no tienen otra fuente de alimentación esto puede ser imposible.
Recomiendo entonces no comer siempre
la misma especie, para evitar que, si está contaminada, se adquiera
repetidamente el mercurio contenido en ella. Y evitar su consumo durante el
embarazo y la primera infancia, momento en el que se desarrolla el sistema
nervioso.
¿Qué opina del tratado mundial
que plantea que para el 2020 no debería haber vertidos de mercurio?
La contaminación con mercurio debe
acabarse ya, establecer el 2020 para terminar su uso es un plazo demasiado
largo y sabemos que muchos países, entre ellos Colombia, podrían no cumplir con
su eliminación, y no por decisiones oficiales, sino por actividades ilegales
como la minería.
JAVIER SILVA HERRERA
REDACCIÓN VIDA DE HOY
REDACCIÓN VIDA DE HOY
REPORTAJE
La crisis completa un año
Santa Marta, sin agua
Las medidas para mitigar la escasez están resultando
insuficientes. El caudal de los ríos que abastecen el acueducto se ha
disminuido 90%.
Los niveles de los ríos que abastecen
a Santa Marta siguen bajando y la crisis por la falta del líquido se está
tornando cada vez más preocupante. Según la Alcaldía municipal, los caudales de
Mamatoco, Piedras y Manzanares se han reducido casi 90%, hay barrios en donde
no sale una gota de agua de la llave desde hace un mes y las medidas de
emergencia que han tomado las autoridades para mantener la ciudad abastecida no
están siendo suficientes.
El lunes, los habitantes de Ciudad
Equidad, donde se construyeron las 4.000 casas gratis entregadas por el
gobierno Santos, bloquearon las vías protestando por la falta de líquido. Este
jueves Amelia Cotes, secretaria de Gobierno, informó que las zonas del sur de
Santa Marta, que hasta el momento no habían registrado graves afectaciones, se
sumaron a la lista de áreas damnificadas debido a la disminución de los niveles
de los ríos Gaira y Rodadero.
“La situación de los caudales es
bastante compleja. Se cuenta con unos planes de contingencia que han venido
dando resultados, sin embargo, como estos planes se basaron en la calamidad
pública del año pasado, bajo unas condiciones diferentes, es necesario hacer
una nueva declaratoria de calamidad pública para construir un nuevo plan de
acción que permita reforzar las medidas e identificar nuevas zonas criticas”,
dijo Cotes.
De los 850 litros por segundo de agua
que el río Manzanares y el Piedras deberían estar entregando al acueducto, sólo
están llegando 200 litros por segundo.
En este momento, Santa Marta se está
abasteciendo con 35 pozos profundos y se estima que será necesario construir 18
más. De esta manera se alcanzaría un tope de 50 pozos con los que se lograría
aumentar el suministro. Además, según los planes del Gobierno, deberá
aumentarse el flujo de carrotanques y las acciones sancionatorias para quienes
tengan conexiones fraudulentas. “El año pasado sancionamos a 14 propietarios de
fincas que estaban utilizando el agua potable para riego, trayendo graves problemas
de desabastecimiento para otros sectores. Seguiremos con más operativos”,
indicó la secretaria de Gobierno.
La escasez del líquido ha generado
problemáticas sociales en los barrios populares. El diario El Heraldo reveló
que en El Pantano, Paraíso, Altos de San Jorge y Pastrana algunos habitantes
interceptan las redes del acueducto para sacar el agua con motobombas, picos,
palas y pimpinas, y luego venderla a sus vecinos.
Ayer la viceministra de Agua, María
Carolina Castillo, recorrió Santa Marta para determinar las medidas que tomará
el Gobierno Nacional frente a esta crisis. Al menos 10 barrios de la capital
del Magdalena están sin agua. Muchos de sus habitantes pagan $500 por cada
pimpina que compran para el consumo familiar.
Critica:
Grave contaminación del aire en
Bogotá Emergencia ambiental?8 millones de Bogotanos víctimas de la creciente e intencional contaminación ambiental causada por buses transitando vacíos y fábricas emitiendo gases venenosos. Fábricas envenenan el aire de Bogotá
La contaminación es tan exagerada que la Secretaría del medio ambiente no se atreve a publicar las cifras.
Si usted vive o trabaja en Bogotá y tiene alguno de los síntomas que aparecen abajo, o si sus amigos y familiares presentan problemas respiratorios frecuentes aproximadamente desde finales de Julio y comienzos de Agosto, están siendo víctimas de:
1. los dueños de los vehículos chimenea que obligan a sus conductores a envenenar el aire que usted respira con la complacencia de las autoridades
2. Del SITP, que con sus 8000 buses vacíos, la mayoría destartalados, envenenan el aire transitando vacíos
3. Las fábricas que queman especialmente en la noche materiales que emiten gases venenosos y que son transportados por el viento.
Las autoridades afirman que ello se debe a los cambios climáticos, lluvias, reducción de temperatura, etc., lo cual es falso. Esos problemas respiratorios se deben a la gravísima y desatendida contaminación del aire en Bogotá.
Lo que sucede en Bogotá es comparable a un escape de petróleo en el mar, sólo que los afectados no son peces y aves sino seres humanos, junto con la fauna y flora que habita Bogotá, incluyendo los peces en los acuarios cuya agua recoge todos los contaminantes que expulsan los vehículos de carga, servicio público y motos de dos tiempos, fábricas emitiendo gases venenosos, permitidos por las alcaldías negligentes que ha tenido que soportar la ciudad desde hace muchísimos años.
Algunos ejemplos de los vehículos que emplean para envenenar el aire de Bogotá aparecen en estas sección, llámese Transmilenio, Bus SITP, buses y camiones chimenea incluidos muchos de distinguidos colegios de Bogotá, motos de dos tiempos, vehículos particulares humeantes, etc. El video en este enlace muestra la cantidad de buses vacíos por la carrera Séptima, contaminando y poniendo en riesgo de cáncer a la población de Bogotá, en especial de los usuarios de la ciclovía y los residentes de los alrededores
Síntomas que origina este envenenamiento:
* Dolor de cabeza
* Dificultad para concentrarse
* Tos
* Rinitis
* Sinusitis
* Conjuntivitis
* Resequedad de fosas nasales
* Insomnio
* Somnolencia
* Sensación de calor en la espalda
* Dolor en hombros y porción superior de la espalda
* Dolor y debilidad muscular especialmente en las piernas
* Sensación de asfixia
* Calor en la parte superior de la espalda
* Percepción de olor a huevo podrido *
* Infecciones respiratorias crónicas
* Nauseas, cuando la contaminación es muy avanzada
* Sensación de polvo en la lengua
* Dificultad para concentrarse
* Fatiga
* Incoordinación de movimientos
* Desmayos, cada vez más comunes en el área del Transmilenio
* Este olor a "huevo podrido" es causado por los sulfuros provenientes del combustible Diesel, y aumenta proporcionalmente al contenido de azufre del Diesel, que en Colombia es alarmante: 50 ppm. Esto es otra prueba de la grave contaminación de Bogotá
Si usted vive en Bogotá, o alguna ciudad contaminada, y tiene alguno o varios de estos síntomas, muy seguramente es víctima de la contaminación del aire y debería consultar con un médico que conozca el tema y que pueda certificarlo sin riesgo de perder su empleo.
Cómo saber con certeza si su salud está siendo perjudicada por la contaminación
Es relativamente sencillo pero algo costoso. Siga estos pasos:
1. Adquiera un buen purificador de aire con sensores de olor y partículas. Suelen conseguirse en USA desde USD $170 en adelante
2. Coloque el purificador en su dormitorio, estudio, etc
3. No fume, ni use ambientadores, ni velas, ni nada que pueda ser detectado por los sensores de olor o partículas. Evite usar talcos, ingerir alimentos, etc. mientras hace la prueba. Asegúrese de no tener chimeneas encendidas ni lleve a cabpo actividades de cocina durante la prueba
4. Use el purificador en modo manual deshabilitando la opción para dormir pues esta reduce la sensibilidad del purificador
5. Coloque el purificador en velocidad media pues si lo usa en mínima velocidad los sensores pierden sensibilidad pues su funcionamiento depende de la velocidad con la cual aspiran el aire contaminado. Y si lo usa en máxima velocidad es posible que el sensor detecte la contaminación antes que usted lo haga y la prueba podría ser cuestionable
6. Distráigase viendo televisión, escuchando radio o música, charlando, etc.
7. En cuanto comience a sentir ( o a empeorar) alguno o varios de los síntomas que mencionamos arriba, mida el tiempo desde que se inicien, o empeoren sus síntomas, hasta que alguno o ambos sensores de su purificador detecten la contaminación.
8. Notará que al menos uno de los sensores mostrará contaminación entre 30 segundos y 2 minutos después de usted percibir los síntomas, comprobando así, sin lugar a dudas, que sus síntomas son causados por la contaminación del aire .

COLUMNA:
Contaminación y calidad de vidaLa mala calidad del aire y la dificultad en la movilidad en las ciudades son características de las economías emergentes.
En el proceso de globalización es frecuente oír a ejecutivos internacionales decir: “A Bogotá o Medellín no me traslado con mi familia, porque la contaminación es terrible”. Cuando por primera vez escuché esa frase consideré que era una excentricidad y manifesté mi molestia. Hoy la entiendo y acepto como una expresión que habla del deterioro de la calidad de vida en nuestras grandes ciudades. El ejecutivo extranjero puede elegir no venir, pero nosotros parecemos estar condenados a vivir en medio de la contaminación. En realidad no debemos aceptar esto como una condena, sino que, por el contrario, podemos demandar acciones de nuestros gobernantes y adoptar actitudes cívicas para cambiar esta situación. Según la Agencia Internacional de Energía, la tendencia global dice que para el 2035 en el mundo habrá 1.600 millones de autos para uso privado o familiar. Si estos autos son todos como los tradicionales habría una emisión de 8.200 millones de toneladas de CO2 por año a la atmósfera. Esto, sumado a las emisiones generadas por la industria, llevaría a un calentamiento global de más de 4°C, con los múltiples impactos negativos asociados. No encontré datos específicos para Colombia, pero el ritmo en que está creciendo nuestro parque automotor muestra récords cada semestre. Hay que intervenir ese proceso y la tecnología disponible ofrece diversas alternativas para atenuarlo.
Los autos híbridos que utilizan energía eléctrica combinada con motores a gasolina o diesel aparecieron en el mercado hace 14 años y últimamente sus ventas han aumentado significativamente, pasando de un millón de autos híbridos vendidos en el 2007 a tres millones en el 2011. Si hoy cambiáramos todos los autos por éstos las emisiones se reducirían en un 50%. Si nos vamos a los autos eléctricos, las emisiones son mucho menores y se reducen a lo que se emita según la fuente que utilicemos para producir la energía eléctrica (agua, carbón, gas). Según el Centro de Investigaciones en Transporte Sostenible de la Universidad de Berkeley, EE. UU., no hay duda de que en el futuro inmediato se impondrán los autos que usen fuentes de energía alternativa. Pero en Colombia esta tendencia aún no se expresa, pues los agrocombustibles, llamados biocombustibles, que son la fuente alternativa que estamos usando, no son ambientalmente aceptables.
En países donde predomina el libre mercado se han tomado medidas para incentivar el uso de los autos híbridos. En EE.UU., cuando el auto híbrido tenía un costo muy superior al auto normal, se generó un programa de disminución de impuestos para quien optara por autos de bajas emisiones. Hoy día, los híbridos compiten con los tradicionales en calidad y precio. En Colombia, el tema de los autos híbridos, o los de hidrógeno y oxígeno y los autos eléctricos es casi un asunto de ciencia ficción. Se debe definir una política de impuestos e incentivos para que la expansión y el reemplazo del parque automotor se
realice con los autos de tecnología de vanguardia. Si queremos salir del estigma de contaminación y enfermedades respiratorias propias del subdesarrollo, debemos abrirles las puertas a formas energéticas más sostenibles y saludables.
Artículo:
Medio ambiente: un debate crispado

Si
los recursos naturales son limitados, se deberían valorar a su costo de uso y
elevar las regalías y los impuestos a esas actividades para limitar su
despilfarro y degradación.
7:29 p.m. | 30 de marzo de 2015
Un columnista de El
Espectador, en varias columnas, publicadas a finales del 2014, se vino lanza en
ristre contra los ambientalistas críticos colombianos, con un diluvio de
adjetivos como: “extremo-ambientalistas”, “furiosos ambientalistas”,
“sabihondos extremistas”, “cuadrilla de intolerantes”, etc.
Sin embargo, el Ministro de
Ambiente, “experto en atención al cliente”, y la presidenta de la Agencia
Nacional de Minería son “funcionarios bien intencionados” y “valerosos”.
El tema central de la
discusión es el “desarrollo sostenible”; pero el columnista, en ninguna parte,
discute el concepto, eje de sus discusiones, dando por sentado que el problema
ambiental es la minería ilegal. Claro, ese es un problema, pero no todo el
problema. La minería, por muy legal, y no hay que caer en el fetichismo
jurídico, no es ‘verde’ (limpia), ni el fracking es ‘verde’ (cerca de 600
componentes químicos son usados, especialmente, mercurio y glicol de etileno),
ni hay gasolina ‘verde’, ni etanol ‘verde’, etc. Tampoco hay agricultura
moderna ‘verde’: el glifosato causa autismo, por ejemplo.
Los recursos naturales del
planeta son limitados, y el uso de los mismos en búsqueda del lucro, ley de
hierro de los inversionistas, despilfarra los recursos y deja los “males”, las
externalidades negativas, y los costos de su reparación, cuando es factible
reparar, sobre la población que tiene que convivir con los daños ambientales en
agua, suelo y aire.
¿Qué ese es el costo que
tenemos que pagar por el desarrollo? Lo que habría que valorar es el costo de
la explotación de los recursos frente a los beneficios, y si los daños
ambientales son corregibles o no y si se puede convivir, saludablemente, con
esos daños. Por otro lado, si los recursos naturales son limitados, se deberían
valorar a su costo de uso y elevar las regalías y los impuestos a esas
actividades para limitar su despilfarro y degradación. Los recursos naturales
no son del Gobierno, ni de las transnacionales. Son de la nación colombiana,
que somos todos.
¿Hay o no calentamiento global
debido a la actividad económica basada en el uso de los combustibles fósiles, y
ese calentamiento está derritiendo los glaciares polares y cordilleranos y el
nivel de los océanos está aumentando y las costas se están inundando y
desapareciendo y los mosquitos y demás plagas están emigrando a las montañas,
ahora más calientes y más malsanas? ¿Qué pasará con San Andrés y Providencia?
La deforestación amazónica, ¿hasta cuándo puede durar y qué consecuencias
tendrá para el planeta? ¿Las lluvias en Buenos Aires están determinadas por el
equilibrio hidrológico de la Amazonia? Sí, sin embargo, habrá quien defienda a
las transnacionales y a los hacendados con intereses en la Amazonia porque
están contribuyendo, como se argumenta a favor de los petroleros y los mineros,
al desarrollo de los países amazónicos.
Otro ambientalista “hirsuto”,
el papa Francisco, lo ha expresado mejor: "El acaparamiento de tierras, la
deforestación, la apropiación del agua, agrotóxicos inadecuados son algunos de
los males que desgarran al hombre de la tierra de su nacimiento. El cambio
climático, la pérdida de biodiversidad y la deforestación ya están mostrando
sus efectos devastadores en los grandes cataclismos de los que somos testigos
". Y agrega: "Un sistema económico centrado en el dios del dinero
necesita saquear la naturaleza para mantener el ritmo frenético de consumo que
es inherente al mismo”.
Afirma el columnista que: “los
países productores mineros son los desarrollados y no los más pobres”. ¿Cuál es
la causalidad? ¿Minería-desarrollo o industria-desarrollo? El historiador Paul
Bairoch, hablando de los países desarrollados bien dotados con recursos
naturales, anota que “sin embargo, la industrialización en cierto momento se
hace casi la opción necesaria para lograr un alto nivel de desarrollo”. Fue la
industria la que hizo la diferencia, no los recursos naturales.
Entonces, ¿qué es lo que está
en juego para tanto escozor y afrenta en la discusión? Sacar del debate a los
ambientalistas críticos, dejando que las transnacionales, favorecidas con los
cambios del Decreto 2691, hagan el juego solo con el Gobierno, que está
dispuesto a titularizar los recursos naturales a los intereses extranjeros,
invocando “el fortalecimiento económico y social del país”.
Crónica:
Servidor
del mes de mayo - valor de la equidad
Con el ajetreo diario
que caracteriza a la Secretaría Distrital de Ambiente, no resulta sencillo
estar siempre dispuesto a brindar a los demás lo mejor de nosotros, así sea dar
una simple sonrisa o un cordial saludo; el día a día puede llegar a absorbernos
de tal forma que nos hace perder de vista los pequeños o grandes detalles que
hacen la diferencia. Sin embargo, con las postulaciones para elegir el servidor
del mes, gratamente se han identificado en nuestra entidad muchos
comportamientos de compañeros que reflejan nuestros valores éticos.
Este es el caso de
los comportamientos postulados por equidad, valor que significa dar a los demás
lo que es debido de acuerdo con sus derechos: justicia e igualdad.
Gratamente, todos los
finalistas son jefes de la SDA, y fueron postulados por servidores que ven en ellos
un ejemplo a seguir con respecto al valor de la equidad.
Una vez realizadas
las votaciones, se eligió a Miguel Ángel Julio como el servidor del mes de
mayo, por su comportamiento de equidad al impartir lineamientos de trabajo que
reflejan la igualdad de trato a todas las personas integrantes del equipo de
trabajo, personal de otras dependencias y personal externo a la entidad.
Miguel Ángel Julio,
desde siempre ha sido un ambientalista consagrado y nos acompaña en la SDA como
jefe de la OPEL desde el 2012, pero su recorrido en la entidad inició en el año
2004, cuando trabajó como contratista de la Subdirección de Gestión Local y en
el 2007 cuando fue jefe de la entonces Oficina de Participación, Educación y
Comunicaciones, OPEC.
Sus compañeros lo
describen como un trabajador incansable, luchador de las causas justas y un ser
humano con grandes cualidades.
NOTICIA
2:


Colombia se recalentará 2°C de acá
a fines de siglo
·
En el escenario más benigno la temperatura media subirá
1,6°C sobre los promedios actuales. Sufrirán de nuevo regiones como La Guajira,
en donde el agua es escasa. En otras serán más frecuentes las inundaciones.
En definitiva
la
temperatura promedio del país seguirá incrementándose de acá a fines de siglo
hasta alcanzar 2,14°c de mas sobre el nivel actual
revelo el ideam. También variaran las lluvias
Mientras unos se mojarán más de la cuenta, los otros
sudarán la gota amarga: así serán los efectos del cambio climático sobre el
país en las próximas décadas y todo el siglo.
La temperatura media subirá hasta 2,14°C sobre el
nivel actual, con un aumento de 2,42°C en algunas zonas, incremento que será
gradual y diferenciado por regiones, así como será el comportamiento de las
lluvias.
No es un tema lejano. De acá a 25 años, un tercio del
territorio sufrirá el efecto de menores lluvias, mientras en más de 10 millones
de hectáreas la precipitación aumentará 20 por ciento sobre los niveles
actuales.
Esto sin considerar la presencia de los eventos de
variabilidad climática como La Niña y El Niño, que acentúan las condiciones.
Las revelaciones las hizo el Ideam, que entregó ayer
el estudio Nuevos Escenarios de Cambio Climático para Colombia 2011-2100.
Con él podrán “los sectores productivos y los
gobiernos locales, regionales y nacionales generar una planeación y acciones
para cada una de las regiones y departamentos”, expresó el director del Ideam, Omar Franco Torres.
Se esperan aumentos más significativos a 2100 en el
Caribe, en los departamentos de Cesar con 2,49 °C y Magdalena con 2,42 °C,
adicionales a la temperatura actual. En la región Andina, incluida Antioquia,
el aumento será de 2°C como mínimo.
En el Pacífico, el Valle del Cauca tendrá en promedio
un aumento de 2,42°C.
La tendencia creciente provocará el derretimiento de
todos los glaciares, como lo han advertido investigadores del Ideam y la
Universidad Nacional, quizás antes de 2030.
Si bien todo el país sufrirá, los efectos no serán los
mismos en todas las regiones. Más temperatura y menos lluvias traerían sequías
severas en varias regiones, como las vividas hace poco en Casanare y La
Guajira.
El estudio es parte de la Tercera Comunicación de
Cambio Climático que debe entregar el país a la Conferencia Marco de Naciones
Unidas sobre el Cambio Climático.
Para el ministro de Ambiente y Desarrollo, Gabriel Vallejo López, la herramienta es
un insumo “para avanzar hacia un análisis de vulnerabilidad que nos permita
aumentar el nivel de comprensión y de planificación y, de esta manera, reducir
los riesgos y aumentar la capacidad adaptativa de cada una de las regiones”.
La situación climática podría ser peor en caso de que
las emisiones de gases de invernadero sigan al alza y no se logre un acuerdo en
la cita climática de París a fines de año.
A prepararse desde ya.
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